Lipocell

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La lucha contra la artrosis: ¿puede la reparación de las lesiones de artritis ocurrir como un proceso natural y biológico?

Hace casi siete años, se descubrió que en la grasa de los adultos y los ancianos hay células mesenquimales, que fueron bloqueadas en un cierto punto de su desarrollo. Este descubrimiento ha dado un gran impulso a la búsqueda de mecanismos naturales. Los mecanismos naturales en cuestión conducen a la reparación biológica de varias lesiones con diferentes grados de gravedad, incluidas las del cartílago que recubre la articulación. El descubrimiento es atribuible a los laboratorios de la Universidad Chase Western en Cleveland, Ohio, EE.UU., dirigidos por el profesor Caplan y ha dado un fuerte impulso a la implementación de nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a explotar estos nuevos principios.

La artrosis primaria o secundaria provoca la pérdida de la función articular, destruye el revestimiento del cartílago y desencadena toda una serie de anomalías funcionales que, en los casos más graves, conducen a la pérdida total del movimiento articular.

En la práctica general, los implantes protésicos inertes son ampliamente utilizados, que muy a menudo logran un retorno de la función articular, con atenuación o desaparición de los dolores iniciales. Desafortunadamente, esta es siempre una cirugía mayor y no todos los pacientes están dispuestos a lidiar con ella, incluso considerando las muchas complicaciones que podrían ocurrir. Por lo tanto, es necesario encontrar una estrategia de tratamiento que no sólo sea calmante para el dolor, como por ejemplo con el uso intrarticular del ácido hialurónico, una práctica muy popular, sino efímera. La intervención preventiva sobre la base de la artrosis, es decir, la articulación afectada por el proceso degenerativo, debe ser el punto de partida de todo. Esto permitiría explotar plenamente el potencial regenerativo del tejido conectivo, una función que realizan las células mesenquimales. Caplan me explicó que la grasa intraarticular normalmente libre no existe en la naturaleza. Esto significa que la transferencia de la cantidad correcta de emulsión de grasa mejora inmediatamente la función de la articulación, disminuyendo la fricción y el dolor.

En un plazo de 9/10 meses, es posible ver la mejora en la transformación de las articulaciones desencadenada por los procesos regenerativos de las células mesenquimales. Se recoge una cantidad de tejido lipoide autólogo por medio de una minilipoaspiración con una minilipoaspiración con una minicánula, bajo anestesia local y con una sedación suave si es necesario. Se crean dos accesos mínimos de unos 2 mm y la grasa se recoge generalmente de la zona debajo del ombligo, en la zona suprapúbica. El tejido se filtra mecánicamente a través de un kit específico, que permite obtener el producto a inyectar en la articulación. Con la ayuda de un experto en ultrasonido, el procedimiento de inyección se puede llevar a cabo de una manera precisa y dirigida. Después de aproximadamente media hora, el paciente puede irse a casa con el uso completo de la articulación tratada.